Bien de Interés Cultural, con categoría de Conjunto Histórico, 2005.
Los orígenes de este asentamiento versan, allá por los años de 1500, sobre la existencia de un pequeño poblado o familia guanche que vivía en el lugar y que se refugiaba en cuevas. De sus descendientes, casados ya seguramente con los primeros “extranjeros” llegados a la isla, surgen los poseedores de las primeras casas que se construyen utilizando, fundamentalmente, las piedras que tenían más a mano: las llamadas tosca blanca y piedra chasnera (mediados del s. XVI).
El Caserío de Icor (topónimo de origen amazigh, derivado del término “Icore” que significa “higueral”), empieza a aparecer como tal y de forma algo anárquica a partir de entonces, albergando a una agrupación de familias dedicadas al cultivo de trigo, viña y árboles frutales, y a la ganadería de cabras y ovejas.
En general, los edificios, de una o dos plantas, se construyeron en piedra, tea y barro, en base a un amplio patio rodeado por las estancias dedicadas a vivienda o con plano en forma de “L” para salvaguardarse de los vientos dominantes (NE) y las brisas del norte. En los casos de cierto prestigio en que se tenía planta alta, ésta quedaba reservaba para el granero, a la que se accedía por una escalera de piedra y sin baranda que finalizaba en una rústica y primitiva balconada. Las puertas y las ventanas se hacían mirando siempre hacia el naciente, y los techos, en una, dos o cuatro aguas, se cubrían en su exterior de teja árabe, a veces, con enlucido de cal.
Hacia 1778 se sabe que poseía sólo unos pocos edificios donde vivían unas 20 personas. A lo largo del s. XIX se constatan 11 casas y 36 habitantes: 5 de dos plantas, 3 terreras y 3 más humildes. Ya a finales del s. XX, el padrón municipal informa de 71 habitantes, cifra afectada además por el importante despoblamiento sufrido a partir de los años 1940.
Su historia, el alto estado de conservación de los elementos de su arquitectura rural tradicional canaria y su alto valor etnográfico, hicieron que en el año 2005, el Caserío fuera declarado Bien de Interés Cultural con categoría de Conjunto Histórico.

