Lavaderos de El Chorrillo
El abasto público de aguas de Vilaflor de Chasna se producía, desde tiempo inmemorial, en el lugar conocido como “El Chorrillo”, donde eran reunidas las aguas de varios nacientes cercanos. El agua llegaba a este lugar, para proceder a su distribución, reparto del abasto y sustento de animales, además de cubrir las necesidades básicas de higiene y salud. Situada justo detrás de los lavaderos, hay una fuente que cuenta con una fecha (1903) tallada en piedra. El módulo, donde llegan las aguas de galerías cercanas, constituye un medidor de agua desde donde ésta pasa directamente al depósito del abasto, luego a los lavaderos y, finalmente, el agua continua por las atarjeas y tuberías para su reparto entre la población.
En el siglo XX era menester disponer de las instalaciones mínimas de unos lavaderos que cubrieran las necesidades de carácter primario, razón por la que se construyeron estos, convirtiéndose en un punto de encuentro de las vecinas que acudían hasta allí para lavar su ropa.
Desde estos lavaderos podemos llegar a los dos pinos más importantes e imponentes de Canarias realizando un pequeño paseo. El Pino Gordo y el Pino de las Dos Pernadas se encuentran a unos escasos 2 minutos en coche desde este lugar; carretera comarcal C-821, en el km 67, encontraremos un espacioso aparcamiento con un mirador desde el que podemos contemplar este colosal pino canario. Si cruzamos la carretera, a unos escasos 200m encontramos el Pino de las Dos Pernadas, que con su colosal altura y porte nos sobrecoge y nos impresiona de igual manera.
El Pino Gordo y el Pino de las dos Pernadas
Estos pinos suponen uno de los hitos naturales más interesantes que ver en el municipio de Vilaflor.
De los más de cuatro millones de pinos canarios adultos que existen en las islas, ya es casualidad que el más alto y el más grueso se encuentren separados por unos 200 metros.
El Pino Gordo es el árbol más grueso de España y el tercero más alto, con 45 metros de altura y una circunferencia de más de 9 metros. En cambio, el Pino de las Dos Pernadas, con sus 57 metros de altura, el árbol autóctono con mayor talla de España.
Entre sus estrategias de resistencia destaca su “alma de acero” constituida de tea que los convierten en auténticos monumentos vivos, que han resistido el paso de los siglos, librándose de la mano del leñador, peguero o carbonero, además de resistir estoicamente a las inclemencias de los incendios y tormentas.
Estos dos pinos son auténticos mastodontes forestales que han convivido con los primeros pobladores de las islas y han sido testigo mudo de del devenir de la historia de Vilaflor de Chasna.
Pino Gordo es el árbol más grueso de España y el tercero más alto, con 45 metros de altura y una circunferencia de 9,25 metros. Este imponente árbol cuenta con unos 800 años de antigüedad y es uno de los árboles más antiguos de Tenerife, junto con el Drago de Icod de los Vinos. Se nota el paso del tiempo en las grietas de su tronco y en sus retorcidas ramas.
El árbol está rodeado de una serie de bancos de piedra donde sentarse a oír sus crujidos. Vilaflor De Chasna Los Lavaderos y Pino Gordo y Pino de las dos Pernadas El Pino de las Dos Pernadas se encuentra justo enfrente de Pino Gordo, tan solo hay que cruzar la carretera. Este pino, también impresionante, es el 2o árbol más alto de España. Sus medidas son 56 metros de altura y 8,30 de circunferencia. El pino canario es una especie endémica de las islas, muy resistente a las condiciones climáticas y capaz de rebrotar tras un incendio. No obstante, pinos de este porte son escasos en las islas, debido a una desmedida tala de los bosques de jaurisilva y pinar durante siglos, particularmente hasta principios del siglo XX.




