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Arico el Viejo

El nombre de Arico el Viejo, parece surgir por la necesidad de diferenciarlo de aquel otro al que se conocía como “el Nuevo”, otorgando así al municipio, junto con el de la Villa de Arico, tres núcleos del mismo nombre: los llamados “Tres Aricos”. 

El surgimiento y desarrollo de Arico el Viejo, se debió ver favorecido por el cruce de algunas importantes vías de comunicación de la época: antiguo Camino de Mar a Cumbre que partía de los núcleos de El Porís y La Punta de Abona; y el antiguo Camino Real del Sur o de Medianías, posteriormente reconvertido en la denominada Carretera General del Sur (1858-1975), al menos en buena parte de su trazado hacia los lugares de Fasnia. 

Por los años de 1850 ya existía un caserío constituido por una media centena de chozas y casas terreras habitadas, y que albergaban a unas 395 personas. A lo largo del s. XX, tanto las viviendas como su población, se fueron incrementando según épocas, estando su actividad económica íntimamente relacionada con la agricultura, la ganadería y el comercio. 

Su iglesia, la de Nuestro Señor de la Cruz, se comienza a construir a principios de los años de 1900, por iniciativa de la familia Martín González, que cedió los terrenos junto a la carretera de El Porís y costeó su edificación. A lo largo del s. XX se fueron realizando nuevos trabajos de reconstrucción y arreglos, siendo acompañada de la plaza a partir de la década de 1950.  

Desde aquí, y continuando por el camino Vera de los Cangueros, anexo a esta plaza, caminando sobre las huellas del antiguo Camino Real, en algo menos de un cuarto de jornada, se llega a los Caseríos históricos de Arico El Nuevo y Villa de Arico. El camino transcurre entre antiguas calzadas, canales, casas-cuevas, atarjeas, saltos de barranco, pequeñas canteras de extracción de piedra y restos de viejos bancales o nateros, donde se practicaba una agricultura de subsistencia. Lo que contrasta en la actualidad con las fincas más profesionalizadas de los nuevos cultivos introducidos que han permitido el desarrollo de una buena herencia vitivinícola y motivado el anhelo futuro de una próspera olivicultura. 

Partiendo de esta misma plaza y siguiendo por la carretera hasta lo más alto de la Calle y Barrio de La Degollada, en los desaparecidos andares del camino hasta la cumbre, nos podemos encontrar con la existencia de la conocida Fuente de Los Chorros, realizada en toba volcánica o piedra chasnera, la típica del lugar, con algunos elementos de basalto, de mayor resistencia a la erosión y utilizados, por tanto, para apoyar los recipientes con los que los lugareños iban antaño a recoger el agua para las casas.

Ubicación

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