La casa en la que se encuentra el centro alfarero y el museo es una vivienda de arquitectura tradicional canaria del pueblo de Arguayo, con patio central y fuente. En él puede conocerse la técnica tradicional para trabajar el barro y algunas de las piezas más características, herencia de la alfarería guanche, clave para estudiar su evolución.
El pueblo fue fundado por pastores guanches. El museo y taller Cha Domitila fue diseñado por Luis Ibáñez, colaborador de César Manrique en muchas de sus obras llevadas a cabo en Lanzarote, quien convirtió una casa en ruinas en una remozada vivienda tradicional. Fue inaugurado en 1986. Es el centro más interesante para estudiar la evolución de la alfarería guanche a la popular, que debido a lo aislado del lugar retrasó la aculturación de sus habitantes, manteniendo durante siglos, la fidelidad a la forma y tipología alfarera del pueblo guanche. El dominio de la técnica y proporción en los distintos tipos de barro, fue trasmitida de generación en generación, dando a las piezas gran consistencia para la misión a que iban a ser destinadas.
En su elaboración se siguen usando los mismos materiales: barro, agua, arena de volcán, almagre y algo de aceite. Y su proceso de elaboración, totalmente manual, sigue consistiendo en el levantamiento de las piezas con las manos, siguiendo con el raspado y recortado de las piezas con arcos de barrica, el alisado y bruñido con callaos de mar, la aplicación de almagre impregnado de aceite, el secado, la decoración cuando la lleve y cocción en horno de una cámara.

