Una antigua casa de arquitectura tradicional restaurada es la sede de un recurso museístico singular, relacionado con la cultura de la papa; cultivo que forma parte de la idiosincrasia y paisaje de las medianías de este municipio. El tubérculo, que llegó a las islas en el intercambio de especies agrícolas y ganaderas que se produjo tras el Descubrimiento de América, se adaptó rápidamente a la tierra volcánica y se convirtió en uno de los productos esenciales de la cocina canaria, además de ofrecer una gran variedad de papas de siembra en la isla.
El centro museístico cuenta con módulos expositivos y audiovisuales que actúan como recursos pedagógicos para la interacción entre el visitante y el conocimiento de este singular producto culinario, famoso en Canarias por su preparación con piel para arrugar y servir con el mojo picón.
El cultivo constituye la principal fuente de ingresos y empleo en las medianías del municipio, entre cotas de 600 a 800 metros sobre el nivel del mar, que produce unos 5 millones de kilos cada año, y está vinculado a otros como la vid. El proyecto de rehabilitación de este inmueble ha permitido generar espacios y diferentes salas en las que impartir formación, centro de estudios y exhibir utensilios utilizados en las labores vinculadas al cultivo, con el objetivo de dar a conocer sus propiedades y poner en valor el arraigo que tiene en la zona.

