El origen de Guía de Isora se remonta al año 1536 con el hallazgo de la imagen de Nuestra Señora de la luz de Guía, tras lo que comenzó la construcción de la ermita en su honor y alrededor de la cual se construyó el poblado.
Una iglesia de dos naves con campanario hasta 1879, año en el cual se produjo un desastre natural que dañó gravemente su estructura. En las décadas siguientes hubo intentos de reconstrucción que no rindieron frutos. En 1900 se inicia su total reconstrucción, reutilizándose materiales de la iglesia anterior y conservando el estilo de construcción del siglo XVIII. Obra que se culminó en 1902, formada por tres naves: la central, la nave de la epístola y la nave del evangelio, construyéndose la torre alrededor de 1920, de estilo ecléctico, cemento y ladrillo; y el reloj se coloca en la década de los años 40.
Alberga en su interior un importante patrimonio, en el que destacan la escultura de Nuestra Señora de La Luz, de mediados del siglo XIX, atribuida al escultor Fernando Estévez del Sacramento; El Santísimo Cristo de La Dulce Muerte, escultura de factura cubana, de 1787; El Señor Predicador, que data del siglo XVII; La Cruz Procesional y naveta realizadas en plata del XVII y la Custodia de plata sobredorada del XVIII; Joyas obsequiadas a la Virgen mayoritariamente del siglo XIX, con motivo de la cese de la erupción del Chinyero en 1909; además de otras imágenes y pinturas como Las Ánimas del Purgatorio, La Anunciación, de Cristóbal Hernández de Quintana, la de Nuestra Señora del Carmen y la de San Jerónimo.

